En el artículo anterior hablamos de cómo conservar las verduras frescas en el frigorífico… pero… ¿cómo se conservaban los alimentos antes de existir las neveras modernas (hace menos de 100 años)?
El frigorífico es el electrodoméstico que más energía consume en nuestra casa y estamos tan acostumbrados a sus comodidades que parece imposible que podamos prescindir de el.
En este artículo me voy a centrar en técnicas sencillas que podemos utilizar en nuestra casa para mantener las verduras frescas a corto plazo [las técnicas a largo plazo (conserva, chucrut, deshidratación...) las dejaremos para futuros artículos].
Los más resistentes
Patata, Cebolla, Ajos…
Estos productos se pueden conservar sin problemas durante varias semanas, en lugares frescos, secos y alejados de la luz.
Resistencia media
Tomate, Pimiento, Berenjena, Calabaza, Frutas (Plátano, Naranja, Limón, Manzana, Melón, Sandía, …)
La piel de estos alimentos les protege de la deshidratación y pueden estar fácilmente una semana fuera de la nevera sin mucho problema. También es recomendable que estén en lugares frescos, secos y alejados de la luz.
Alimentos más sensibles
Verduras de hoja: Lechuga, Acelga, Apio, Brócoli…
Estos alimentos al poco tiempo de ser recogidos del campo si no se conserva su humedad adecuadamente las hojas pierden su firmeza. La manera de conservar la humedad es manteniendo la superficie de las hojas ligeramente húmeda a base de mojarlos con un pulverizador. Es una tarea un tanto trabajosa, pero se puede alargar la firmeza de las hojas varios días utilizando esta técnica.
De todas maneras lo ideal sería siempre consumir lo antes posible estas verduras para aprovecharlas en su momento óptimo.
Hortalizas con personalidad
Coles
Gracias a sus múltiples capas de hojas se pueden conservar fácilmente una semana fuera del frigorífico, siendo únicamente las hojas exteriores que se verán ligeramente afectadas por la pérdida de humedad, el interior se mantiene fresco como si fuera el primer día :)
Zanahoria y Remolacha
Las Zanahorias en contacto con el aire fuera de la nevera (o incluso dentro de la nevera) se ponen pochas muy rápidamente. La manera de mantenerlas fresquitas y crujientes es mantenerlas sumergidas en una jarra de agua e ir cambiando el agua regularmente (una vez o dos veces al día). Utilizando esta técnica se pueden mantener crujientes durante una semana!
Adiós frigorífico
En casa llevamos un par de meses con el frigorífico desconectado utilizando estas técnicas a diario. Y tengo un amigo que lleva más de un año sin frigorífico (verano incluido).
Espero que te animes a probar estos consejos para darte cuenta que podemos vivir sin tanta tecnología :)
Me encantaría conocer tus experiencias sobre este tema, no dudes en añadir un comentario!
Para más información: hay un proyecto que se llama saving food from the fridge que trata de recuperar truquillos sobre como conservar alimentos sin nevera:
Los frigoríficos modernos tienen un sistema de distribución del frío llamado “No Frost” que permite que no se acumule escarcha/hielo en sus paredes. Básicamente consiste es hacer circular una corriente de aire desde el congelador al frigorífico…
